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May 16

La triste y bella vida de Calabacín

Calabacín prefiere ser llamado así que por su verdadero nombre. Su recámara está tapizada con dibujos de un superhéroe que evidentemente hace referencia a su padre ausente, mismo que se encuentra en una cometa que vuela sobre él cual ángel protector. Calabacín hace torres con latas vacías de cerveza que su eternamente alcoholizada madre deja por toda la casa. Un día al tirarlas involuntariamente provoca la furia de su madre, quien presta para golpearlo por enésima vez sube por las escaleras del ático en donde el niño se encuentra. Asustado se protege y por accidente provoca que ella caiga por las escaleras y muera, dejándolo solo en la casa, de donde es llevado por la policía a un albergue para niños, quienes cargan sobre ellos historias tanto o más tristes que la de él.

De esta forma tan triste comienza la maravillosa película corta (apenas dura una hora) La Vida de Calabacín (Ma Vie de Courgette), recientemente nominada al Oscar a mejor cinta animada. El director suizo Claude Barras realiza su primer largometraje, en donde nos refleja la difícil vida que deben llevar muchos niños en este mundo, retratado por un puñado de ellos conviviendo en el mismo albergue. Simon transforma su tristeza en violencia hacia sus compañeros. A manera de defensa y para no sentirse tan mal consigo mismo lee los expedientes de todos los niños, de quien conoce todos los detalles. De Alice, quien oculta su rostro con un largo fleco, tiende a sufrir movimientos compulsivos, sabe que su padre le hacía cosas malas, aunque no exactamente cuáles. Jujube siempre utiliza un curita en la cabeza y su madre se encuentra en tratamiento psiquiátrico. Bea se ha quedado huérfana debido a que su madre fue deportada a Africa dejándola sola en Francia. Ahmed se moja en la cama desde que su padre está en la cárcel por robar para comprarle unos tenis a su hijo. A Camille, la última en llegar y de quien Calabacín se enamora, su papá le enseñó a utilizar una pistola justo antes de disparar contra la madre delante de la ella. Los niños están de acuerdo en que su mirada indica que lo vio todo. E inesperadamente bajo este ambiente Calabacín será finalmente capaz de conocer el cariño y la amistad que la vida tanto le había negado.

Y si bien el trasfondo de cada niño es dramático, el albergue a donde llegan representa un oasis en donde son tratados con respeto y les dan toda la atención. Las maestras que confabulan para negar que algún familiar de los niños les haga daño. El policía que rescata a Calabacín y se convierte en su figura paterna. Todos ellos, asi como el mismo grupo de niños reflejándose entre ellos mismos y ayudándose entre si nos mostrarán el otro lado de la moneda, en el que hay lugar para la esperanza después de todo.

Una estupenda cinta que no se deben perder.

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