La cinta más esperada del año para un servidor. Hace muchísimo tiempo que no esperaba una película con tantas ansias como sucedió con Batman: El Caballero de la Noche Asciende (título que no pienso escribir muchas veces de tan largo que es). Cumple con las expectativas? Por supuesto que si. Esto es cine de entretenimiento en su máxima expresión, y sin necesidad de dejar el cerebro en casa.

No quise “contaminarme” leyendo críticas antes de su estreno, pero no pude aguantarme y terminé haciéndolo, viendo comentarios no muy halagadores, pero me quedo con uno: “Emocionante pero decepcionante”…o sea, cómo? Como algo que te emociona puede decepcionarte? Pues qué esperaban? Por hacerse querer ver interesantes y muy conocedores se terminan contradiciendo ellos mismos y no saben ni de lo que hablan. Creo que su antecesora, “El Caballero Obscuro”, marcó un parteaguas en el cine de superhéroes, aunque mas que eso se trató de un excelente thriller policiaco, lo cual dejó en una posición un tanto complicada a Christopher Nolan en cuanto a las expectativas creadas en torno a esta tercera y última entrega, al menos con él a bordo. Si el Batman de Tim Burton fue tachado de obscuro, ésta saga lo deja como una caricatura, pues nos han dejado un estilo que muchos han querido copiar, pero definitivamente ese ambiente obscuro y violento es propio de Batman y de nadie más.
Pero a lo que vamos…la acción arranca ocho años después de los hechos de The Dark Knight. La ciudad vive tiempos de relativa paz gracias a un acta instaurada tras el fallecimiento del fiscal de distrito Harvey Dent, quien prácticamente abolió el crimen organizado y encarceló a los mayores criminales. De Batman no se ha sabido nada desde que huyó al ser señalado como el autor de la muerte de Dent, mientras que Bruce Wayne se ha convertido en un ermitaño tras reconstruir su mansión.
Con la Policía relajada y la guardia abajo, entra Bane (en una excelente y espectacular escena inicial), un despiadado, violento e inescrupuloso mercenario que organiza clandestinamente un ejército con el propósito de sacudir los cimientos de la ciudad. El villano es interpretado por Tom Hardy, quien aprovecha su imponente presencia física para establecerse como una figura temeraria. Un sustituto inferior para el Joker (las comparaciones no se pueden evitar), pero que representa una mayor amenaza para Batman, considerando además que éste se encuentra fuera de forma. El primer encuentro entre ambos hace que uno termine agarrado del asiento, una pelea violentísima y excelentemente llevada por Nolan.

Resulta curioso cómo en una película de Batman, éste aparezca en a lo mucho una tercera parte de su duración (casi tres horas que se pasan volando), sin embargo esto no le resta puntos sino al contrario, resulta bastante meritorio que nos mantenga con tal interés siguiendo a Bruce Wayne y a los personajes que lo rodean.
Y hablando de lo anterior, Joseph Gordon Levitt sobresale dentro del elenco como John Blake, oficial de la Policía ascendido a detective, cuyo trasfondo es muy similar al de Bruce Wayne: huérfano desde niño y desencantado con la burocracia que se interpone en su persecución de la verdadera justicia. Gordon Levitt se convierte en una gran fortaleza del largometraje, actuando con convicción y dejándonos deseosos de ver más de su personaje… algo que podría darse o no en un futuro, dependiendo de muchas variables. Tenemos también a los ya habituales Michael Caine como Alfred (quien carga con las escenas mas emotivas de la película) y al comisionado Gordon, interpretado mas que eficientemente por Gary Oldman .
Por el lado femenino no nos podemos quejar, aparece Marion Cotillard como Miranda Tate, miembro del equipo de inversionistas de las empresas Wayne y de quien no se puede decir mucho respecto a su desarrollo dentro de la película. También está Anne Hathaway, derrochando carisma y sensualidad al por mayor, como Selina Kyle, una ladrona bastante simpática y efectiva…realmente es Catwoman pero nunca se le llama así en la película. Ambas representan los intereses amorosos de Bruce Wayne en un momento dado.
En resumen, un gran final para una excelente trilogía. Es una pena que termine pero confío en esa puerta entreabierta que se deja al final para poder seguir disfrutando en el futuro de este personaje con la misma calidad que se mostró en esta saga.