Es admirable la misión que se echó encima Richard Linklater. Doce años de filmación (aunque entiendo que el tiempo total de filmación fueron solamente 39 dias) para retratar el paso de la niñez y adolescencia de Mason (Ellar Coltrane), desde los cinco hasta sus dieciocho años (algo asi como lo que pasó con Harry Potter en Hogwarts). Y de igual manera vemos este proceso de madurez en su hermana y padres. Y subrayo el concepto admirable porque estos doce años han pasado también por su director y no hay algo que indique una falta de consistencia o cambio en su ritmo.

Mason es un chico que vive con su hermana Samantha (Lorelei Linklater, hija en la vida real del director) y su madre (una extraordinaria Patricia Arquette). Su padre (un también enorme Ethan Hawke) aparece los fines de semana y cuando la situación geográfica lo permite para cumplir con su rol. Mason y Samantha crecerán junto a su madre, quien al mismo tiempo pasa de fracaso en fracaso en sus relaciones sentimentales, afectando cada cierto tiempo fisica y emocionalmente a sus hijos debido a sus malas elecciones de pareja, con las cuales pareciera que siempre repite el mismo patrón de selección.
Los padres de Mason y Sam son dos personas que evidentemente se adelantaron al momento de tener hijos. Se encontraron siendo padres sin haber estado preparados y vemos cómo maduran de manera muy diferente. La madre debe hacer frente a la situación de manera directa, pues es quien se hace cargo a tiempo completo de sus hijos, haciendo mas notorias sus equivocaciones en el camino. Su padre ejerce su rol de manera mas irresponsable, pues aparece en la vida de sus hijos después de mucho tiempo, y sin embargo es notoria su preocupación en darles el mejor ejemplo posible en esos pocos momentos que tienen para convivir, sobre todo aquellos en los que aconseja y convive con Mason.

Y básicamente asi pasan las casi tres horas de duración de la película. De que se trata? Pues es difícil dar una sinopsis, simplemente diría que acompañamos al protagonista por doce años de su vida mientras vemos los aciertos y errores tanto de él como de su familia. Tan simple y tan complejo a la vez. Lo admirable es cómo nos tiene atentos durante todo este tiempo. Excelentes diálogos y actuaciones, aunque quizá haya algunas situaciones que se extienden demasiado o no vayan a ninguna parte, como por ejemplo el guiño que hacen hacia la situación de bullying que parece sufrir Mason en la escuela.
Favorita en la carrera hacia los Oscar, y aunque me ha parecido una buena película creo que se está cayendo en algo de sobrevaloración. En lo personal disfruté mas de un Hotel Budapest o de la misma Whiplash.
Al final, el Sol simplemente se pone y se cierra la ventana por donde seguimos a Mason, al cual quizá echemos de menos y nos preguntemos qué será de él y su familia. Sin embargo la verdadera vida sigue y somos nosotros mismos quienes tenemos que darle un sentido y buscar el mejor de los desenlaces para nuestras propias historias.