Cada año deben filmarse cualquier cantidad de películas de terror. De estas creo que al menos el 90% son malas y el resto cumplen con darnos uno que otro susto de manera inteligente. Pero siempre hay una película cada cierto tiempo (quisiera pensar que cada año pero quizá esté pecando de optimista) que realmente hace que te pongas nervioso y comiences a voltear hacia los lados buscando movimientos sospechosos. Y esta vez, esa película es “It Follows”, cinta en donde coinciden el cine “indie” y el terror. Y vaya susto que me pegó!

Filmada con un presupuesto mínimo, demuestra que no es necesario recurrir al truco barato y ya desgastado del “found footage” para generar miedo. El punto de partida de la historia puede sonar un poco absurdo: Una chica se acuesta con un chico, después del acto éste le cuenta que le ha pasado una maldición y que para poder deshacerse de ella deberá acostarse con alguien y traspasársela (algo así como “tú la traes y no me la pegas”). La maldición consiste en que “algo” la perseguirá con la intención de matarla. Este “algo”, ese it del título que no se sabe qué es, puede tomar la forma de una persona, de un amigo o familiar o simplemente de un desconocido.
Suena a mala película de terror ochentera, pero créanme que no es así. Ya desde su inicio con un plano secuencia de una chica que sale corriendo de su casa en tacones y ropa interior utilizando solamente el sonido ambiente nos empieza a poner nerviosos, sobre todo al ver el desenlace de la escena. Y analizando bien la historia podemos ver que hace una analogía de lo que representa tomar una decisión equivocada, y cómo las consecuencias te persiguen. Pero podemos dejar de complicarnos y simplemente dejarnos llevar por lo que su director y guionista, David Robert Mitchell, nos cuenta de una manera que hace que por momentos recordemos al “Halloween” de John Carpenter, incluso con la banda sonora.

Las buenas películas de terror, como “It Follows”, son aquellas que se meten en tu cabeza y dejan el espacio suficiente para que tu imaginación haga el resto. Hace que comencemos a ponerle mas atención a segundos y terceros planos intentando buscar a ese “algo” que persigue a Jay (genialmente interpretada por una hasta ahora casi desconocida Maika Monroe, pero que muy pronto seguramente dará mucho de que hablar), como si nos persiguiera a nosotros mismos.
No se la pierda, o será perseguido eternamente.