Cuando se anunció que se filmación de la historia de El Hobbit muchos lo recibimos con gusto, pues iba de la mano con la noticia de que Guillermo del Toro sería el director. Con el paso del tiempo éste se desligó del proyecto y quedó solamente como guionista, tomando Peter Jackson su lugar, algo que sonaba lógico por el antecedente de LOTR.

Ahora bien, esta vez se cuenta con la innovadora tecnología de filmar a 48 cuadros por segundo, esto es el doble de la velocidad normal, lo cual nos da una imagen mucho más clara. Ahora tenemos prácticamente un cine a la carta, llega usted a la taquilla y al pedir un boleto para ver El Hobbit le van a preguntar: “subtitulada?, en español?, 2D?, 3D? HFR?, IMAX?,digital?…y bueno, ya sabrá que pedir. Sólo le recomiendo que no pida en español, ya basta de que nos estén recetando doblajes de películas que no sean infantiles.
Peter Jackson no toma riesgos, toma todo lo que ya aprendió de la Tierra Media de LOTR y mejora la técnica, dándonos una muestra del uso de la tecnología en el cine, utilizando a placer tomas panorámicas, criaturas digitales y entre ellas por supuesto a Andy Serkis como Gollum.
Hasta aquí no hay queja, sin embargo en algún momento de la producción Peter Jackson anunció que El Hobbit no solamente estaría contado en una, ni en dos películas…serían tres. Aquí es en donde comienzan los problemas desde mi punto de vista. Le ganó la ambición al señor Jackson y se aprovecha de la gran cantidad de seguidores que comprarán (ok, compraremos) un boleto para cada entrega de la saga.

Qué es lo que pasa? Pues que la historia se alarga demasiado! Una cinta de 2 horas y 40 minutos para contarnos un tercio de un libro de 300 páginas? El libro de La Comunidad del Anillo tiene 575 páginas, para que se den una idea…y contada, apretadamente lo admito, en una sola cinta de la misma duración de El Hobbit. Creo que la trilogía no es necesaria, sobre todo después de ver esta primera entrega.
Pasa casi una hora y el tan cacareado “Viaje Inesperado” aún no inicia, pues seguimos encerrados en casa de Bilbo (eso si, bastante bien interpretado por Martin Freeman). Tenemos a un ejército de 13 enanos comandados por Thorin (Richard Armitage, en un papel equivalente al Aragorn de LOTR) y al ya conocido Gandalf tratando de convencer a Bilbo de que se les una en su viaje para vengar a su raza del dragón Smaug, quien destruyó su pueblo y riquezas, y los obligó a vagar sin pertenecer a algún lugar en particular. El objetivo del viaje lo tenemos a los pocos minutos de comenzar la cinta, pero tenemos que recetarnos a Bilbo en su casa, la visita de Gandalf, la reunión de los enanos, una cena, limpiar los platos, cantar, negociar con Bilbo….y discúlpenme pero pasa una hora y apenas Bilbo se está decidiendo sin razones muy claras. Un hobbit decidiendo emprender una aventura dejando la tranquildad de la Comarca…no lo habíamos visto antes? Ahora, hay que detenerse en Rivendell para que los elfos hagan su parte…y otra vez a perder el tiempo con elfos tocando el arpa, la flauta, y aprovechando el momento, pues a comer otra vez!
La música es empleada sin ton ni son. Hay escenas en donde se justifica totalmente, pero hay escenas de diálogos (abundantes por cierto) que tienen el fondo musical permanente y siento que no debió haberse utilizado. Se siente fuera de lugar, distrae.
Sé que hay muchísimos fans de la historia, que están maravillados por el detalle que Jackson tiene con lo contado en el libro, sin embargo viéndolo por el lado cinematográfico esto es demasiado. Cómo nos van a contar párrafo por párrafo ese libro y aun asi añadirle situaciones para rellenar y completar tres cintas de casi tres horas de duración? Estamos ante el nacimiento del audio-video-libro. No le presten una Biblia al señor Jackson porque nos encierra tres meses en un cine.

En la segunda parte comienza la acción, tenemos una pelea con trolls, que aunque me pareció muy infantil al menos nos despierta del letargo que había hasta entonces. Entiendo que este libro es mas infantil, pero se ha insistido en que la película no lo es, asi que me causó algo de ruido esta disparidad. Y finalmente aparece Gollum, dándonos uno de los puntos altos de la cinta. Es impresionante el dominio de Andy Serkis con la técnica de captura de movimiento. El encuentro de Bilbo con Gollum está lleno de intensidad, asi como la pelea que tienen los enanos al mismo tiempo en la cueva de los Goblins. Es la parte mas emocionante de la película, bastante bien filmada sin dar respiro alguno.
Habrá que ver más del villano de la historia, que al perecer da para más. Me queda la duda de cómo le pudo perder el rastro Thorin, pues bastaría con preguntar “disculpe, ha visto usted a un orco albino y manco?”. Dudo que haya muchas coincidencias.
En fin, esperemos a ver que nos deparan las siguientes dos entregas de esta historia. Todo indica que al menos serán mas entretenidas, asi que hay esperanzas de que esto mejore. Sin embargo, lamento decirlo pero esta innecesariamente larga primera cinta es un remedio infalible contra el insomnio