Anne: Qué dirías si nadie va a tu funeral?
Georges: Probablemente nada….

Me da miedo ver las películas de Michael Haneke, generalmente tienen a personajes fuera de sus cabales…si no es que completamente locos, por no decir sus temas crudos y directos a la yugular. Por eso es que me resultó muy agradable ver su mas reciente película, en donde sin rodeos y mostrando todo lo que queremos (y a veces no queremos) ver nos describe los últimos días en la vida del matrimonio de Georges y Anne, una pareja ya en su etapa de vejez, interpretados maravillosamente por Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva.
Anne súbitamente presenta síntomas de Alzheimer, además después de una operación sufre parálisis parcial de su cuerpo, entre otras causas a consecuencia de su edad. Lejos de buscar apoyo en alguna institución o terceras personas, Georges se hace cargo de ella sin reparo alguno, cumpliendo esa parte del juramento en que demostrará su amor tanto en la salud como en la enfermedad. Sin embargo las cosas no serán nada fáciles para ninguno de los dos.

Michael Haneke nos regala las escenas mas llenas de ternura que he visto en sus películas, sin embargo no se deje engañar, que este hombre siempre terminará haciéndonos sufrir y lo peor es que al final se lo agradecemos. Seremos testigos a través de la cámara de Haneke de cómo el cuerpo y la mente de Anne se irán deteriorando sin parar hasta terminar en el desenlace al que todos sabemos que llegará, y sin embargo dentro de sus momentos de lucidez seguirá demostrando su amor hacia su esposo y hacia la vida misma.
Básicamente la película recae en los dos actores principales, llenando la pantalla con su tremenda interpretación, que fácilmente pudo haber caído en dramatismos exagerados, mas sin embargo siempre están contenidos y uno los observa como si fuera realmente una ventana a la vida de personas reales. Interviene en ocasiones la hija de ambos (Isabelle Huppert), quien en un principio se muestra fría y ajena a los hechos pero finalmente terminará entendiendo, aunque sea tarde, a esas en apariencia para ella, extrañas personas que son sus padres.
Una película que se queda en la mente por mucho tiempo después de verla, y un desenlace que si bien ya conocemos de antemano, no deja de sorprendernos durante su camino.