En el año 2014 el canadiense Xavier Dolan recibía el gran premio del jurado en Cannes por su película “Mommy”, contando apenas con 25 años de edad y siendo la película mencionada su quinto trabajo tras las cámaras. Casi nada. En el 2016 nos entrega su mas reciente trabajo y por el cual se hizo nuevamente acreedor al Gran Premio del Jurado en el pasado festival de Cannes: Eso Solo el Fin del Mundo (Juste la fin du Monde, 2016), en donde ya cuenta con un mayor presupuesto y reparto a su disposición.
La cinta comienza con Louis (Gaspard Ulliel), quien regresa a su hogar familiar tras doce años ausente, y lo hace justamente para anunciarles que va a morir, ya que es algo que ha decidido comunicar en persona. En todo este tiempo apenas ha mantenido contacto con su familia y ellos aún no entienden el porqué de su partida. Al volver se da cuenta que la familia y la relación con ellos se quedó exactamente en donde lo dejó al partir, con el añadido de que su pequeña hermana Suzzane (Léa Seydoux) ha crecido y prácticamente no lo conoce y que su hermano mayor se ha casado. Louis establecerá una inmediata conexión de complicidad con su cuñada Catherine (Marion Cotillard. Su madre (Nathalie Baye) y su hermano Antoine (Vicent Cassel) apenas han cambiado. Antoine está permanentemente molesto y lo refleja siendo cruel con su esposa y en general con toda la familia, siendo notorio que siente un gran rencor hacia Louis, quien se ha convertido en un exitoso escritor. Todo el ambiente alrededor del regreso de Louis a su hogar lo convence poco a poco de que su intención de anunciar su muerte será mucho mas difícil de lo que se imaginaba.
Aún siendo una gran película, no estamos ante algo fácil de ver. Dolan utiliza primeros planos asfixiantes (existen primeros planos y “primeros planos Dolan”), los cuales nos hace sentirnos en medio de todos y escuchar sus constantes discusiones e incluso incomodarnos con éstas. Uno percibe que incluso sin que Louis diga una palabra ya su familia percibe que hay algo, sobre todo su cuñada Suzzane, quien en mas de una ocasión se queda a punto de decirle algo y solamente se ven con angustia.
En resumen, “Solo es el Fin del Mundo” es una estupenda película que nos habla de la incapacidad para comunicarse dentro de la misma familia, de cómo puede ser mas fácil cubrir la verdad con mentiras, de gritar para evitar llegar a conclusiones dolorosas y de cómo a veces es preferible huir para siempre.

