Edward Wright se ha ganado con mucha justicia el respeto del público por las buenas películas que nos ha entregado. Este año regresa con ‘Baby Driver’, su primera aventura en USA con un presupuesto decente y siendo el único responsable del guion. Una película que generó expectativas muy altas desde antes de su estreno y que al pasar sus primeros veinte minutos nos tiene agarrados del asiento con su mezcla de velocidad y música.

Ansel Elgort interpreta a Baby, un chico que tiene problemas auditivos y que mediante sus audífonos utiliza música para acallar el zumbido permanente que escucha. Además de lo anterior es un excelente conductor, lo cual queda aclarado desde el primer minuto de la cinta. Por una situación queda obligado a prestarle sus servicios a un mafioso que se dedica realizar robos y le exige cubrir una cuota para liberarlo de sus asignaciones. Baby no tiene muchas aspiraciones en la vida, pero un día conoce a Deborah, una mesera que le roba el corazón y lo empuja a buscar una nueva vida.

Se escucha simple…y es simple. Ese es el principal problema de la película. Edward Wright nos hace un regalo impresionantemente envuelto pero cuyo contenido se parece a muchas cosas que ya teníamos. Pero no es una mala película en absoluto. Si cada película palomera fuera como ésta el mundo sería un lugar mejor. Las escenas de acción mezcladas con música son lo mejor que se ha visto este año y muchos mas. Ver esta película en una sala con buen sonido hará que uno se siente en el asiento del copiloto, es impactante el talento de Wright para montar estas escenas.

La cuestión es que la fórmula de “conduce y pon música” emociona al principio, pero invariablemente uno pide algo de historia y ésta no llega al mismo nivel. Es como un ‘Drive’ adelgazado con agua y azúcar, hecho para la generación millenial que adora ‘Fast & the Furious’. Los personajes secundarios cumplen con su función, unos mas que otros. Kevin Spicey y Jamie Foxx salen mejor librados, no así Jon Hamm, Lily James ni nuestro nuevo orgullo nacional Eiza Gonzalez, quien en el aspecto físico se luce pero en el histriónico queda muy limitada, aunque el guion tampoco le da mucho para brillar. Y sin arriesgarme con spoilers diré que el final es abrupto y muy condescendiente, pareciera que la vida criminal no tiene consecuencias graves para algunos.

Quizá mi error haya sido esperar demasiado. Al final resulta ser una muy buena película palomera con una excelente edición y música, pero que se olvidó de contar con una historia que la sostuviera durante todo su metraje.

Por se57r4d4

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