“Soy la policía, y estoy aquí para arrestarte. Has violado la ley. Yo no he escrito la ley. Incluso puedo estar en desacuerdo con la ley pero la cumpliré. No importa cómo te declares, ruegues, engatuses o intentes ganarte mi simpatía. Nada de lo que hagas impedirá que te ponga en una jaula de acero y barras grises. Si huyes, te perseguiré. Si me pegas, te lo devolveré. Si me disparas, te dispararé. Por ley soy incapaz de abandonar. Soy una consecuencia. Soy la factura sin pagar. Soy el destino con placa y pistola. Detrás de mi placa hay un corazón como el tuyo. Sangro, pienso, amo, y sí, me pueden matar. Y aunque no soy más que un hombre tengo miles de hermanos y hermanas que son iguales que yo. Darán su vida por mí y yo la mía por ellos. Vigilamos juntos. Una delgada línea azul, protegemos la presa de los depredadores, al bueno del malo. Somos la policía.”

‘End of Watch’ (llamada en México ‘El Ultimo Turno’) es una cinta que a manera de documental nos muestra la vida de un par de policías en el peligroso lado sur de Los Angeles. David Ayer (guionista de la intensa ‘Training Day’) dirige esta película, teniendo como protagonistas a Brian Taylor (Jake Gyllenhaal) y Mike Zavala (Michael Peña) y sus andanzas patrullando las calles, encontrándose con casos estrujantes en donde menos los esperan, así como cruzándose en el camino de bandas de narcotraficantes latinos que no se tocan el corazón ante nada, y en donde Michael Peña aprovecha sus raíces latinas para expresarse en español. Incluso en una de las primeras escenas de acción podemos ver al fondo una bandera mexicana ondeando en algún lugar de la ciudad. Todo esto mezclado con sus vidas privadas, las cuales comparten como dos buenos amigos que son.

David Ayer exprime el método de falso documental para hacernos partícipes de las vidas de Brian y Mike, usando como pretexto principal que Brian estudia cine, por lo cual carga con una cámara en mano para documentar su labor, además de que cada uno de ellos porta una cámara oculta en sus camisas y la propia cámara que tiene la patrulla que utilizan, así mezcla sus grabaciones con la ficción para ampliar nuestra experiencia al ver la cinta. De esta manera nos sentimos parte de sus conversaciones, fiestas e incursiones policiacas, en donde logran que la tensión suba a niveles muy altos, incluso utilizando la perspectiva de un videojuego, en donde vemos en primer plano el arma de los policías, como si fuéramos nosotros los responsables de apretar el gatillo cuando sea necesario. El hecho de que se incluyan grabaciones con sus conversaciones personales, asi como con sus esposas (Anna Kendrick y Natalie Martinez) hacen que nos involucremos más con ellos y los nervios se disparen con cada tiroteo o hallazgo.
Una película excelente de principio a fin, que llega con un retraso incomprensible a las salas en México (en USA se estrenó desde Septiembre del 2012, siendo líder en taquilla por algún tiempo), pero que aún así vale mucho la pena darse un momento para descubrirla y meterse bajo la piel de este par de policías. No se van a arrepentir.
No se la pierda!