Hace un par de años fui de los que aplaudieron el regreso de los Muppets a la pantalla grande. Y la película, entre su historia fresca, sus innumerables cameos y sobre todo por la nostalgia que despertó, no defraudó. Con este antecedente fuí a ver su secuela “Los Muppets 2: Los Mas Buscados”.
Esta nueva aventura comienza en donde termina su antecesora, con los Muppets afuera del teatro que lograron salvar mientras se preguntan qué es lo que sigue para ellos. La respuesta llega de inmediato: una secuela. Y ya en la canción que interpretan en ese momento nos adelantan que “las secuelas no son tan buenas”, lo cual se cumple en este caso. Al mas puro estilo del cine de espías vemos cómo la rana Constantine escapa de su prisión en Rusia y con ayuda del segundo mayor criminal del mundo, Dominic (Ricky Gervais) logra intercambiar lugares con Kermit, el cual es atrapado y llevado a la prisión rusa, bajo el mando de la del grupo despiadada celadora Nadya (la siempre encantadora Tina Fey). Mientras esto sucede el resto del grupo viaja por Europa presentándose por varias ciudades, formando parte sin querer de un plan criminal entre Constantine y Dominic, y siendo perseguidos por el agente de la Interpol Jean Pierre Napoleon (Ty Burrell).
Y aunque Gervais, Burrel y sobre todo Tina Fey hacen su trabajo con gracia, lo que mantiene el interés (en este caso del público adulto) son la gran cantidad de cameos que vemos a todo lo largo de la historia. Y es precisamente la historia en donde flaquea la cinta, llega un momento en que es repetitiva y termina cansando un poco, además de que ya no cuenta con el factor nostálgico que tenía la cinta anterior.
De cualquier manera se trata de una película entretenida, no le pida más. Habrá canciones, muchas canciones, asi como el tipo de humor que acostumbran tener estos personajes. Es recomendable para pasar una tarde de cine con niños.

