Definitivamente Wes Anderson mejora a pasos agigantados con el paso del tiempo. Si bien sus primeros trabajos no me entusiasman, quedé bastante contento con su fabulosa ‘Moonrise Kingdom’. Este año nos regala otra excelente producción con ‘ElGran Hotel Budapest’.
El cine de Anderson está en una delgada línea entre la fantasía y la realidad, entre el cuento y el drama, con una fotografía mas que disfrutable, que prácticamente pudiera enmarcarse cada cuadro y saborear sus colores cual si fueran los pasteles que tanto aparecen a lo largo de la historia.
En el país imaginario de Zubrowka, un escritor (Jude Law) escucha la historia de Zero Muhammad (F. Murray Abraham) recordando su juventud, cuando fue un botones (entonces interpretado genialmente por el debutante Tony Revolori) del Gran Hotel Budapest, y del cual ahora es el dueño. En ese entonces, siendo un refugiado encontró en la figura de Monsieur Gustave (Ralph Fiennes) un guía y una gran aventura en medio del robo de una valiosa pintura, la repartición de una herencia millonaria y un pleito familiar por la misma. Todo esto acompañado de una gran cantidad de personajes cada uno más excéntrico que el anterior y una linda pastelera (Soairse Ronan) con un lunar en forma de México en una mejilla, que se convertirá en el amor de su vida.
Es impresionante el casting que ha logrado reunir Anderson en esta cinta, son tantas caras conocidas que hasta es motivo de distracción, pero vale la pena mencionar a Adrien Brody como el enfurecido heredero que se siente despojado y Willem Dafoe como su feroz y temible guardaespaldas. Y entre todos ellos algunas de los
rostros habituales de sus cintas, como Bill Murray, Edward Norton y Jason Schwartzman.
Visualmente impecable y contada con maestría. Todo un gusto ver la mancuerna de un inesperadamente cómico Ralph Fiennes y el debutante Tony Revolori .No se pierda esta película, que seguramente le dejará una sonrisa al terminar de verla. Una delicia.

