En los años 80, cuando comienzan los primeros brotes de virus HIV (y posteriormente SIDA) en el mundo, poco se sabía acerca de los orígenes y tratamiento para esta enfermedad, siendo directamente relacionada a la comunidad homosexual satanizada desde ese momento. El factor que disparó la atención del mundo hacia esta enfermedad fue el fallecimiento del actor Rock Hudson. En esa misma época un electricista/jinete de rodeo llamado Ron Woodroof es diagnosticado con esta enfermedad, encontrándose de pronto señalado por la sociedad e incluso sus amigos como un homosexual (se trataba mas bien de un irresponsable mujeriego homofóbico) y luchando contra la indiferencia y la incapacidad del sector médico en los USA.
Lo que nos cuenta la cinta ‘Dallas Buyers Club’ es la lucha que emprendió Ron Woodroof en contra de la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los USA), quien evidentemente trabaja en conjunto con las farmacéuticas para tratar el virus con un único medicamento, bloqueando el acceso online casino a cualquier otra alternativa propuesta, y al mismo tiempo vemos cómo Ron debe aprender a tolerar a la comunidad homosexual, sobre todo por su prácticamente obligada relación de negocios (y posterior amistad) con el transexual Rayon.
Es impresionante el giro que ha dado Matthew McConaughey a su carrera. De protagonizar básicamente comedias insípidas ha ido eligiendo papeles mucho mas retadores y en todos ha demostrado que realmente es un muy buen actor (si no han visto ‘Mud’ les recomiendo hacerlo pronto). Aquí se transforma en Ron Woodroof, físicamente bajando una gran cantidad de peso y a su vez dando una excelente actuación la cual muy posiblemente le otorgue un premio Oscar. Y si hablamos de McConaughey, tengo que mencionar a su contraparte. Jared Leto personifica a Rayon, el transexual que termina convirtiéndose en socio y amigo de Woodroof. Siendo su apoyo para consolidar un negocio clandestino de venta de medicamento para tratar el SIDA, que inicialmente lo surten en México y posteriormente incluso desde Europa, evadiendo los obstáculos que la FDA y los mismos Hospitales ponen en el camino para impedir que los medicamentos alternos lleguen a manos de los enfermos, condenándolos a una vida aún mas corta y dolorosa.
El director Jean-Marc Vallée mezcla situaciones totalmente dramáticas con algunos puntos cómicos, llevando la historia de una manera ágil, sin embargo llegado un punto en el que se ha establecido el objetivo de señalar la serie de arbitrariedades e injusticias con las que la FDA y las farmacéuticas trataron con este problema, asi como la transformación que sufre el personaje de Woodroof, la cinta comienza a extenderse demasiado y sin embargo los desenlaces llegan muy abruptamente. Se siente una falta de ritmo sobre todo hacia el último tercio de la película.
Con todo y éste último detalle, ‘Dallas Buyers Club’ se presenta como una muy recomendable cinta, que definitivamente tiene su punto mas alto en las soberbias actuaciones de Matthew McConaughey y Jared Leto.

