Después de mucho tiempo desde la aparición de su primer teaser llega la aventura en solitario de Batman dentro del universo Lego. Ya en “Lego: la película” había dejado con ganas de ver más a este personaje y los avances dejaban muy buen sabor de boca, lo cual era tan esperanzador como peligroso. Afortunadamente después de verla podemos decir que cumple perfectamente con lo que se espera de ella: que nos dé un rato muy divertido en el cine y que tanto niños como adultos encuentren algo con qué emocionarse y reírse.

Ya desde el inicio (literalmente el inicio) de la película Batman comienza a disparar sus comentarios sarcásticos y la película no se detiene un solo momento en lanzar una broma tras otra, aprovechando todos los clichés alrededor del personaje, como pueden ser su soledad, amargura, egocentrismo y por supuesto su vida de multimillonario. Tenemos todo un desfile de villanos, algunos que ni siquiera existen, y aunque aparecen por hi también a toda la liga de la justicia, éstos aparecen solamente de manera fugaz en una de las escenas mas divertidas de la película. Finalmente todo gira alrededor de la relación amor-odio entre Batman y el Joker, relación que en otras circunstancias sería bastante complicada de explicar pero aquí lo hacen de una forma muy sencilla y agradable.

La historia no es nada complicada, básicamente el Joker intenta nuevamente destruir Gotham y Batman lo intentará detener, no sin antes complicarlo todo por su terquedad de ser el protagonista. Aparecerán en escena Barbara Gordon como la nueva comisionada de policía, que eventualmente se convertirá en Batichica, y el simpático Dick Grayson, un huérfano que Bruce Wayne adopta prácticamente por accidente y terminará siendo Robin, por mas esfuerzos que haga Batman por evitarlo.
En lo personal disfruté cada minuto de esta película y creo que vale la pena verla mas de una vez para captar todos los chistes y referencias que tiene. Apenas comienza este 2017, pero dudo que tengamos cintas tan divertidas como esta. No se la pierdan.

