Al unirse de manera definitiva al grupo Disney, pareciera que el equipo de Pixar se desbalanceó un poco, y en ese periodo nos entregaron un par de “buenas” películas: “Brave” y “Monsters University”, además de la secuela de “Cars”, saga que es la consentida de John Lasseter aunque a mi parecer de las mas flojas de la compañía. Pero calificar algo como “bueno” es decir poco para lo que nos acostumbra Pixar, asi que pareciera que ese año sabático que se tomaron (por el hecho de que no estrenaron nada durante el 2014) sirvió para reorganizarse y volver a la carga con todo, y esto significa el estreno de Intensa-Mente (Inside Out). Una verdadera joya.

Pete Docter y Ronaldo del Carmen se encargan de contarnos de una manera muy fácil y divertido algo muy complicado: cómo funcionan la mente humana y cómo es que las emociones intervienen en el proceso de razonamiento. Vemos cuando nace una pequeña llamada Riley y en su cerebro solamente vive la alegría, para eventualmente irse integrando mas emociones al “centro de control”: la ira, tristeza, desagrado y el temor. Todas convivirán para ir formando la personalidad de Riley, administrando sus recuerdos y controlando sus reacciones al entorno.
Sin embargo un día, la familia de Riley debe mudarse a otra ciudad, desencadenando un desorden en sus emociones, lo cual hará difícil el proceso para todos, y en este ir y venir de emociones la alegría y la tristeza se pierden entre los recuerdos de Riley, dejando el control en manos de la ira, el temor y el desagrado…nada bueno.
Es impresionante el nivel de detalle que presentan en la película, tanto por la parte del guión como de la animación. Hay para todos, los niños están maravillados con los personajes, colores y chistes, así como los adultos podemos ver una segunda capa más profunda y que le da una lectura más dramática de lo que parece a simple vista. Y ya sabemos que Pixar cuando se decide no se anda con medias tintas: cuando Inside Out quiere ser graciosa nos hace reír a carcajadas, pero cuando necesita tocar hilos más sensibles y hacer que nos entre alguna basura en el ojo lo hace con contundencia.

Y así como Buzz y Woody aprenden a convivir juntos, vemos cómo la Alegría y la Tristeza (emociones que llevan a cuestas el grueso de los sentimientos) descubren que no es de locos evocar recuerdos y sentir ambas sensaciones de manera simultánea.
Pixar no deja de sorprendernos. Esto es una cinta grandiosa.