En el siglo XXII el petróleo ya no es el recurso que mueve el mundo, de hecho el mundo ya no se mueve al ritmo que lo hace actualmente. En este futuro dístopico la mayoría de la población vive como si fuera la edad media, los recursos naturales se agotaron, muchos animales y plantas se han extinguido, la única ciencia que ha tenido avances es la ingeniería genética que ha logrado diseñar nuevos animales como los Megodontes ( animales similares a los mammuts o mastodontes y tal vez la principal fuente de energía) o como los cheshires (gatos basados en su homónimo de Alicia en el país de las Maravillas). También mediante ingeniería genética se han diseñado plantas que producen frutos y semillas resistentes a las múltiples nuevas plagas y enfermedades, las compañías que diseñan y producen estos alimentos son llamadas Fábricas de Calorías.
“La chica mecánica” se desarrolla en Tailandia, país que ha logrado sobrevivir gracias a su política hermética y el estricto control del Ministerio del Medio Ambiente que se encargar de evitar que entre cualquier tipo de material genético externo no aprobado y que represente un riesgo para la población.
Hay 4 personajes principales en la obra, cada uno con sus propios objetivos y su particular punto de vista del mundo que les toco vivir.
Anderson Lake, un “Farang” (occidental), es un agente de la Corporación Fabricante de calorías AgriGen, que tiene como misión descubrir la fuente de la cual los Tailandeses estan obteniendo semillas de cultivos extintos. Como cubierta tiene un trabajo como Administrador en una fabrica de cilindros percutores, pero en realidad dedica todos sus esfuerzos en busca del paraíso perdido y tiene todos los recursos a su disposición para lograr su objetivo.
Hock Seng, un viejo inmigrante Chino o mas bien un sobreviviente, ya que China al igual que muchos países a sido fuerte diezmada por diferentes enfermedades (producto también de la biotecnología) y conflictos armados. Estos inmigrantes son llamados despectivamente “Tarjetas Amarillas” y constituyen el eslabón mas bajo en la sociedad tailandesa, son segregados y explotados al máximo. Un caso excepcional es Hock Seng asistente de Anderson y quien realmente lleva la administración de la fábrica, es un tipo que muestra un bajo perfil pero tiene su propia agenda, su pasado lo atormenta y sin embargo el tiene un plan con el cual busca dar vuelta a su mala suerte.
Jaidee Rojjanasukchai, famoso ex-campeón de Muay Thai es ahora un Capitán de las Camisas Blancas (la fuerza ejecutora del Ministerio de Medio Ambiente). Su gran personalidad y su incuestionable lealtad al país es lo que caracteriza a este personaje, un ídolo para sus compañeros y subordinados. Desde su perspectiva el parece tener razón en la acciones que realiza, ¿pero será realmente correcto lo que hace? ¿lo hace por el bien de su país y su gente o solo para agrandar su ego?
Emiko, es quien da título a la novela, una joven diseñada genéticamente por científicos Japoneses, una Geisha del futuro programada para obedecer y satisfacer a sus amos. Tuvo la mala fortuna de ser abandonada por su dueño en Bangkok, Emiko ahora bajo la “protección” de Raleigh, un farang dueño de un burdel, es utilizada como objeto y forzada a vivir en un ambiente para la que no fue diseñada. Como neoser tiene capacidades mas allá del humano normal, pero también tienen características distintivas que la hacen vulnerable y fácilmente reconocible.
El autor, Paolo Bacigalupi, mediante los personajes antes descritos nos muestra como nuestras acciones afectan a los demás aun sin darnos cuenta y como responsables de esas acciones habrá una reacción, como lo explica Jaidee mediante sus referencias al Kamma (Karma). Nos muestra una sociedad tan enferma en el sentido social y físico que dificulta establecer bandos y que es muy difícil moralmente definir quien esta en lo correcto y esa sensación te transmite durante gran parte del libro.
La premisa de un planeta agotado por nuestra avaricia es muy interesante, nos hace pensar y reflexionar la cantidad de energía que gastamos día a día y que damos por hecho. El tema realmente no es nuevo, pero la forma como es descrita la vida en ese futuro es lo que lo hace diferente. Te hace darte cuenta que vivimos muy cómodamente, que durante las 24 horas del día gastamos “calorías” (usando el argot del libro), que día y noche gastamos calorías en forma de electricidad, gas, gasolina y lo difícil que sería no contar con las facilidades que tenemos en la actualidad.
En lo personal el punto en contra del libro es la participación que tiene Emiko, la chica mecánica, hasta cierto punto racionada, es un gran personaje muy ad-hoc para un libro de sci-fi y es clave para la historia pero me deja una sensación de que falto darle mas oportunidad de participar.
“La chica mecánica” gano el premio Nebula por mejor novela en el 2009, también gano el premio Hugo en 2010, los premios Locus y Crompton Crook por mejor primer libro del 2010.
Pueden leer las primeras páginas en el siguiente enlace:[bic-media:La chica mecánica]
Para terminar les dejo una de mis partes favoritas del libro:
—¿Te gustan los cheshires? —pregunta Anderson.
Emiko lo observa, sorprendida.
—¿A ti no?
—En casa los matamos sin perder tiempo. Hasta los grahamitas ofrecen billetes azules por sus pieles. Debe de ser lo único en lo que estoy de acuerdo con ellos.
—Mmm, ya. —Emiko frunce el ceño, pensativa—. Supongo que son demasiado avanzados para este mundo. Ahora las aves naturales tienen muy pocas posibilidades.
Esboza una ligera sonrisa.
—Imagínate si hubieran creado antes a los neoseres.
¿Es malicia lo que relumbra en sus ojos? ¿O melancolía?
—¿Qué crees que hubiera ocurrido? —se interesa Anderson.
Emiko evita mirarle a los ojos y contempla a los gatos que merodean entre los comensales.
—Los piratas genéticos aprendieron demasiadas cosas gracias a los cheshires.
Aunque no añade nada más, Anderson puede intuir lo que está pensando. Si su especie hubiera surgido primero, antes de que los piratas genéticos supieran lo que saben ahora, Emiko no sería estéril. Sus movimientos carecerían del característico tictac que hacen que sea tan llamativa físicamente. Su diseño podría parecerse incluso al de los neoseres militares que operan ahora en Vietnam, mortíferos y suicidas. Sin la lección de los cheshires, Emiko podría haber tenido la oportunidad de suplantar por completo a la especie humana con su versión mejorada. En vez de eso, es un callejón sin salida genético. Condenada a un ciclo vital de sentido único, igual que la SoyPRO y el trigo de TotalNutrient.
