El mismo título implica una orden. Tenemos un barrio residencial de Detroit prácticamente abandonado, símbolo de la crisis financiera de una ciudad sin oportunidades. Dos hombres y una mujer que roban residencias, una por necesidad, otro por complicidad y amor, otro por mero gusto. Encuentran una casa en donde aseguran hay mucho dinero y solamente vive un viejo ciego. Ellos tienen la manera de desactivar la alarma de seguridad, así que qué podría salir mal? La respuesta es: todo.
El uruguayo Fede Alvarez, responsable del aceptable remake de ‘Evil Dead, nos entrega esta película llena de tensión desde el momento en que estas personas se internan en la casa. Mediante un plano secuencia nos lleva por toda la casa, que resulta ser todo un laberinto lleno de escondites y puertas que parecen llevar a mil lugares. Una vez que entran se darán cuenta que lo difícil es salir de ella, por las numerosas cerraduras interna con las que cuenta, además de que este viejo ciego es en realidad una persona atormentada por la pérdida de su hija en un accidente vial y con el resto de sus sentidos perfectamente desarrollados, por lo que cualquier sonido, respiración incluida, es fácilmente reconocido por él. En su afán por defender su casa no se detendrá para acabar con quien se haya atrevido a entrar. De esta manera abundan los silencios absolutos que hacen que uno mismo contenga la respiración sin darse cuenta.
Este es la clase de historia en la que el verdugo termina siendo la víctima, y llega un momento en que dudamos de que lado ponernos, pues ambas partes tienen argumentos para salir con bien del problema en el que están y motivos para recibir un castigo por sus terribles acciones.
Pero no creo que Fede Alvarez quiera que busquemos justificaciones ni lecturas de personajes, sino que enterremos las uñas en el asiento y aguantemos la respiración junto con los protagonistas, ya sea para pasar junto al viejo, eludir al salvaje perro que lo acompaña o esperar que el cristal estrellado soporte el peso de quien teme caer.
Una estupenda cinta para subir la adrenalina.

