Esta si es obligatoria por Netflix. Presentada en el pasado festival de Cannes en donde generó muchas expectativas que lamentablemente no cubrió por completo. Bong Joon-ho después de traer la estupenda ‘Snowpiercer´ nos trae esta cinta que básicamente es una crítica al consumismo con un mensaje ecológico. Este tipo de películas se quedan en la línea que separa el cine de autor y el comercial, lo que termina ocasionando que en ambos lados haya grupos que se sientan defraudados.
Okja es el nombre de un supercerdo producto de un concurso orquestado por una multinacional, quienes en el fondo esconden un plan para desarrollar comida transgénica. Con lo que no cuentan es que en uno de las granjas a donde envían a sus cerdos para su crianza una niña llamada Mija se encariñe con el cerdo al grado de seguirlo para liberarlo una vez que se lo han llevado para su inevitable destino, en una clara alusión al holocausto judío a manos de los nazis, aquí representados por la multinacional dirigida por las hermanas Mirando (en ambos roles con el rostro de Tilda Swinton).
Entra también un grupo ecológico que busca sabotear los planes para la explotación comercial de los supercerdos, liderados por un extraordinario Paul Dano y un grupo de compañeros algo despistados, entre ellos uno que se niega a probar alimento alguno para no romper el equilibrio de la naturaleza. También aparece un premeditadamente exagerado y sobreactuado Jake Gyllenhaal como un conductor de programas de animales venido a menos para convertirse en la imagen del proyecto de los supercerdos en un papel muy bien logrado.
Quizá se exagera en algunos puntos en cuanto a imágenes puestas para impactar al público, por ejemplo la violación a Okja a manos de un cerdo (y hablo literalmente) que francamente está de mas y no entendí el fin de incluirla, a menos que uno grite a la pantalla “porqué te comportas como un animal?” o “maldito cerdo!” pero en ambos casos el reclamo se responde por si solo, aunque este punto se contrapone con algunas otras escenas casi poéticas para darle el sello de su autor.
Al final es una buena película que pudo ser aun mejor.