Creo que ya no se utiliza la frase anterior, pero bien podría ser ocasión de utilizarla y decir que parece que ha llegado la candidata principal a llevarse el gran premio en la noche del Oscar. «Spotlight» narra la historia real de la investigación (ganadora en su momento del Premio Pulitzer) llevada a cabo por el departamento de investigaciones del periódico Boston Globe (llamada precisamente ‘spotlight’) que sacudió primeramente a la ciudad y posteriormente al mundo entero, causando una enorme crisis en una de las instituciones más antiguas y seguidas del mundo. Cuando el equipo de reporteros investiga a detalle los alegatos de abuso dentro de la Iglesia Católica, descubren en este proceso el encubrimiento llevado a cabo durante décadas por parte de las altas esferas de la Iglesia, oficinas legales y gubernamentales de Boston, desatando una ola de revelaciones alrededor del mundo y que al dia de hoy siguen apareciendo.

Un tema difícil y tratado sin rodeos ni medias tintas. En un momento de la investigación se le dice a una de las víctimas que ha decidido hablar con el equipo de reporteros que tiene que ser muy específico acerca de lo que sucedió: Los términos como ‘abusado’ no sirven, de ahí que tengamos descripciones bastante gráficas de lo sucedido. El equipo de investigación se da cuenta de la magnitud que va tomando el asunto a medida que van hurgando cada vez mas a fondo y están conscientes de que lo que tenían entre manos puede llevarlos a lo mas alto del periodismo, pero que si no se protegen y respaldan sus carreras podían terminarse.
El reparto es tan grande como la historia misma, comenzando por el equipo de reporteros: Rachel McAdams como Sacha Pfeiffer; Mark Ruffalo como Michael Rezendes; Liev Schreiber como Marty Baron; Michael Keaton como Walter ‘Robby’ Robinson y Brian d’Arcy James como Matty Carroll. El siempre excelente (y eterno secundario) Stanley Tucci como Mitchell Garabedian y Billy Crudup como Eric MacLeish. Todos perfectos en sus roles y al servicio de un guión al que no le falta ni sobra nada.
Una película que puede molestar a las abuelas defensoras de la institución eclesiástica (precaución de llevarlas al cine), aunque el tema no es criticar la religión sino a un grupo (al parecer aterradoramente numeroso) que en lugar de ser pastores se convierten en lobos y a los altos mandos que han solapado por años ésta situación, pues cuando a un sacerdote recibía una acusación éste era removido de su iglesia para reubicarlo en otra, en donde generalmente seguía con su mismo patrón de comportamiento y acumulando víctimas. En un momento dado la historia prácticamente se convierte en una cinta de suspenso al ir sacando a flote toda la telaraña de corrupción y encubrimiento que, en todos los niveles, han rodeado estos casos.
Al final hay muchos culpables, tanto de acción como de omisión. Quienes ayudaron a que estas aberraciones sucedieran como aquellos que sabiéndolo prefirieron voltear hacia otro lado. El mismo equipo de investigación se ve afectado de diferentes maneras y a diferentes niveles.
Spotlight es una de esas películas que se quedan con uno mucho después de que termina, como pasa con las buenas historias. Excelentemente dirigida por Tom McCarthy y con unos actores totalmente entregados a sus personajes. Difícil de ver, no apta para todo público definitivamente, y que nos recuerda todo el mal que unas personas son capaces de hacer, quien quiera que ellos sean.
