Se enciende la pantalla, y cual si fuera una fantasía, la voz infantil de Jack nos cuenta su vida dentro de su mundo entre cuatro paredes. Un cuarto con apenas lo indispensable para vivir pero que cuenta con lo más importante: su mamá. Hoy cumple cinco años y vemos cómo su festejo no tiene mas invitados que él mismo y su madre.

Entonces ‘Ma’ le cuenta todo: alguien la secuestró y la tiene encerrada en esa habitación desde hace siete años. Jack es fruto de los continuos ataques del “viejo Nick” a su madre (y de lo que él se refugia cada vez dentro del armario) y ha vivido desde su nacimiento dentro de esas cuatro paredes, teniendo solo un tragaluz como contacto con el espacio exterior. ‘Ma’ decide que es momento de salir de ahí, y Jack tendrá que ayudarla forzando su salida de la habitación y “naciendo” sorpresivamente a un mundo que él suponía imaginario (su rostro al descubrir la inmensidad del mundo es impactante). El resto de la historia deben verlo por si mismos.
Basada en el libro de Emma Donoghue (responsable también de la adaptación) y dirigida por Lenny Abrahamson. Room es una cinta impactante, de esas películas que hacen falta. El hecho de estar contada desde el punto de vista de un niño, con el vocabulario que él usaría, hace que nos sintamos frente a una fantasía (totalmente opuesta al horror que representa) y que nos haga sonreír y al mismo tiempo contener un nudo en la garganta.
Brie Larson está enorme como ‘Ma’, transmitiendo toda la angustia por la que ha pasado y que cada mañana libra una batalla para no volverse loca (muy merecida nominación al Oscar). Y si mencionamos a ella no podemos dejar a un lado a Jacob Tremblay como ‘Jack’, en una de las mejores actuaciones que he visto en un niño en muchos años y que debió haber sido considerado por la Academia. Ambos muestran ese lazo entre madre e hijo que es vital para salir delante de la situación en la que se encuentran.
Al final, de la misma forma inocente, Jack cierra ese círculo de horror que vivió junto a su madre y la invita a ella a hacer lo mismo. Nosotros solo podemos ser testigos y despedirnos de ellos con ganas de saber más…saber que están bien.
No se la pierda por nada del mundo.
